YEl Último Borrador
Preguntas

Diez preguntas

3 min de lectura

1. ¿Cómo te sientes?

El vacío se siente un poco menos porque trato de concentrarme en otras cosas.

Responder esa pregunta sigue siendo complejo. A veces es como si alguien me preguntara algo sencillo y, de pronto, mi cabeza olvidara cómo ordenar una respuesta.

No puedo negar que me emocionó leer tus preguntas, buscar una forma de reconocerte en lo cotidiano, escuchar las canciones. Pero también ha sido extraño seguir con mi vida normal mientras intento esconder algo que no se esconde tan fácilmente.

Hay momentos en los que quisiera no tener que fingir que estoy completamente bien. Busco espacios de soledad para entender lo que siento, para dejarlo pasar un poco, o simplemente para imaginar qué hacer con todo esto sin lastimarnos más.

2. ¿Cómo puedo escribir?

Todavía no lo sé del todo.

Por ahora, quizá esta sea la forma: a través de las preguntas. Me parece una manera cuidadosa de acercarnos sin exigirnos demasiado.

3. Si quisiera que leyeras algo, ¿cómo puedo hacerte llegar eso?

Puedes escribirlo por la sección de preguntas.

Si llega ahí, lo voy a leer.

4. ¿Por qué cambiaste tu foto de perfil?

Por varias razones.

Una parte de mí sabía que tal vez la verías, y sí, quizá había algo un poco tonto en eso: la idea de que una imagen pudiera recordarte a mí.

Pero también la cambié porque me vi distinto en esa fotografía. Me vi más grande, más cansado, quizá más consciente de mí mismo. Y aunque suene exagerado, sentí que pertenecía a este momento de mi vida: una especie de punto de inflexión.

Tal vez no significa tanto. O tal vez significa exactamente eso.

5. ¿Qué pasó con la carta que me diste?

Está guardada dentro de un libro.

El libro se llama Memorias del subsuelo.

No la dejé en cualquier parte.

6. ¿Será prudente seguir buscando señales a través de tus últimas canciones escuchadas o ya es mucho?

Es una pregunta difícil, porque creo que va en ambos sentidos.

Para mí, las canciones han funcionado como parte de una conversación. A veces uno busca un verso, una coincidencia, o simplemente el hecho de que esa canción fue elegida por la otra persona.

No me parece malo que una canción signifique algo. A veces la música dice con más cuidado lo que uno todavía no sabe decir directamente.

Pero también creo que hay un límite. Si ya hemos usado palabras para decir lo que sentimos, quizá no deberíamos obligar a las canciones a cargar con todo lo demás.

Pueden acompañar la conversación, pero no reemplazarla.

7. ¿Cada cuánto debo escribir?

Cuando sientas que es necesario.

No quiero ponerle una regla a eso. Tampoco quiero que escribir se vuelva una obligación o una forma de esperar una respuesta inmediata.

Voy a leer lo que llegue. Solo necesito hacerlo con calma.

8. ¿Has podido dormir bien?

Cada vez un poco mejor.

Estoy tratando de dormir y despertar más temprano. También intento cansarme lo suficiente durante el día para que la noche no se vuelva un lugar demasiado largo.

No siempre funciona, pero ayuda.

9. ¿Me has soñado?

Sí. Dos veces.

De un sueño recuerdo que te tomaba de la mano mientras subíamos unas escaleras.

El otro prefiero guardarlo para mí. No por ocultarlo, sino porque hay sueños que pertenecen más al silencio que a una explicación.

Solo puedo decir que desperté sonriendo.

10. ¿Será sano seguir diciendo “te quiero” o lo evito?

Todavía no lo sé.

Creo que uno no siempre puede evitar decir lo que siente, sobre todo cuando decirlo se siente tan liberador.

Pero también estoy tratando de entender qué es sano para mí, para ti y para los dos. No quiero que una frase tan bonita se convierta en una forma de presión, ni en una promesa que ninguno de los dos sabe cómo sostener.

Quizá, por ahora, lo importante no es prohibirlo ni repetirlo todo el tiempo.

Quizá lo importante es decirlo solo cuando sea verdadero, y con el cuidado suficiente para no pedir nada a cambio.